jueves, 8 de enero de 2015

Carta abierta a los musulmanes del mundo

Querido hermano, sí yo te considero un hermano y no reniego ni de tus creencias ni de tus costumbres ni de tus opiniones; por que todos somos parte de este pequeño lugar llamado Tierra, y quieras o no lo tenemos que compartir.

Es por esto que, después de ver lo que algunos mal llamados musulmanes hicieron ayer en París, te pido que te levantes, que alces tu voz de protesta y actúes contra esos animales salvajes que toman el nombre de tu Dios y lo manchan de sangre de la manera más incensata y brutal.

No actuar, no renegar, no llorar por lo que sucedió ayer te vuelve tan responsable como aquel que jalo el gatillo, no solo contra unos inofensivos caricaturistas sino también contra un joven musulman que si tuvo el coraje de enfrentar este horror y que fue asesinado de la manera más cobarde cuando se encontraba ya herido en la calle.

Tienes que entender de una vez por todas que:

1) Musulmanes, Judios y Católicos comparten la creencia en el mismo Dios. La única diferencia entre ellos está en la manera en que celebran su creencia. Entonces, ¿tu crees que a Dios le molesta esto? ¿Realmente crees que Dios quiere que uno elimine al otro? NO, Dios esta feliz que distintos grupos lo amen y sigan sus enseñanzas, cada uno a su manera, pero finalmente todos buscando el mismo fin: encontrarse con él en la eternidad.

2) Existen otras creencias en el mundo, ¿y? ¿Acaso pensar distinto que tu descalifica a la persona? ¿Tu crees que Dios quiere que lo mates? No, Dios quiere que lo respetes y lo ames como él te ama a ti.

3) Entendemos todos que ser musulman no es ser terrorista; pero también sentimos todos que eres demasiado tolerante con aquellos que solo quieren sembrar el terror. Por lo menos eso siento al ver como dentro de tu comunidad pareciera que "hacerse de la vista gorda" es lo común.

4) Debes dejar de renegar contra occidente, cuando estás leyendo esto en tu iPhone 6, recién comprado en tu ultimo viaje a Nueva York.

Es tiempo de cambiar, llego el momento de demostrar que ni tu ni yo toleraremos actos de salvajismo puro. Llego el momento de decir basta, de demostrar que si el otro no es igual a mi no importa mientras nos respetemos y busquemos desarrollar nuestra sociedad y encaminarla en busca del bien para todos.

Llego el momento de entender que reírse de uno mismo es parte de la grandeza del hombre. Quizá te molesto Charlie Hebdo, tanto como a líderes políticos o a la iglesia católica; pero, fue tan grave?

Yo si soy Charlie, ¿y tu? ¿Qué crees que opinaría Ahmed (el policía musulman asesinado por defender la libertad)?

Te dejo esta tribuna para que hables, opines, reniegues y hasta insultes; pero actúa. Lo sucedido ayer te afecta tanto a ti como a cualquier otro ciudadano del mundo. No más silencio.

Je Suis Charlie!
Je Suis Ahmed!